La aerotermia es una tecnología que permite obtener energía del aire para cubrir la demanda de calefacción, refrigeración y/o agua caliente sanitaria en los edificios. Se trata de una bomba de calor que aprovecha una fuente de energía renovable, aprovechando el calor del aire del entorno.
Este sistema funciona con bombas que aprovechan al máximo el calor contenido en el aire que nos rodea, tanto en invierno como en verano.
Por otro lado, consumen un pequeño porcentaje de energía eléctrica para el funcionamiento de la bomba, aún así están diseñadas para funcionar con rendimientos altos, que permiten reducir el consumo energético de manera significativa, para obtener el mayor ahorro y la máxima eficiencia energética.
El consumo del equipo se reparte en un 70% de consumo de energía limpia (calor del aire), y un 25% de origen eléctrico.
En los sistemas de aerotermia, las bombas de calor son del tipo aire-agua, así el primer término de esta denominación indica el tipo de fluido o medio (aire) con el que la máquina intercambia calor con el exterior, y el segundo término (agua), indica el medio o fluido interior al que se transfiere el calor de la bomba de calor.
El principio en que se basa la aerotermia es muy sencillo; a través de una bomba de calor se recupera del aire exterior la energía térmica existente y lo hace pasar por un circuito lleno de refrigerante ecológico.
Un intercambiado se encargará de transmitir la energía generada al circuito de calefacción y agua caliente sanitaria de su vivienda.

En definitiva, las principales ventajas de los sistemas de climatización basados en la aerotermia son:
– Con la aerotermia se puede cubrir la demanda de calefacción, agua caliente sanitaria y refrigeración con un mismo equipo.
– Es una energía natural, renovable e inagotable, que no contamina y con alta rentabilidad, ya que se consiguen importantes ahorros en la factura eléctrica.
– Instalación y puesta en marcha, sencilla y segura
– Ocupa el mismo espacio que una caldera mural o una sobre suelo, pero con la gran ventaja de que no necesita ningún depósito de almacenamiento de combustible ni depósito de inercia.
– Un sistema de aerotermia no precisa de ningún conducto de evacuación de gases de combustión, de este modo no se precisa ninguna chimenea en la fachada o en el techo de la vivienda.