Caldera de Gas de Condensación en Almazora
1. Caldera de Gas Natural de Condensación.
Una caldera de gas natural de condensación es un tipo de sistema de calefacción que utiliza gas natural como fuente de energía. La característica distintiva de estas calderas es su capacidad para aprovechar el calor latente del vapor de agua contenido en los gases de combustión del gas natural para calentar el agua del circuito de calefacción. En lugar de liberar este calor directamente a la atmósfera, como lo hacen las calderas convencionales, las calderas de condensación lo condensan, liberando así más energía utilizable.
Formalmente, una caldera se considera de condensación cuando está diseñada para poder condensar de forma permanente una parte importante de los vapores de agua contenidos en los gases de la combustión.
Estas calderas son más eficientes energéticamente en comparación con las calderas convencionales, ya que aprovechan más calor del combustible utilizado. De esta forma, las calderas de gas natural de condensación pueden alcanzar rendimientos de hasta el 105%, gracias, entre otras cosas, al menor consumo de combustible y al aprovechamiento de la energía de condensación del vapor de agua, lo que supone un mayor rendimiento energético, lo que las convierte en una de las opciones más eficientes del mercado. Recordemos que las convencionales, solo podían alcanzar el 70-80% de rendimiento energético.
Además, el proceso de condensación reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. Este tipo de caldera es adecuado para sistemas de calefacción central y puede ser una opción más respetuosa con el medio ambiente y económicamente eficiente.
Las calderas de gas natural de condensación son una excelente opción para calentar viviendas y locales comerciales. Son eficientes, respetuosas con el medio ambiente y ofrecen un alto nivel de confort.
Si estás pensando en instalar una caldera nueva, te recomiendo que consideres la opción de una caldera de gas natural de condensación. Es una inversión que se amortizará a largo plazo gracias a su alta eficiencia energética.
2. Comparativa con las calderas convencionales.
Con una caldera que no sea de condensación, una parte no despreciable del calor latente es evacuada por los humos, lo que implica una temperatura muy elevada de los productos de combustión que puede alcanzar los 120°C. La utilización de una caldera de condensación permite recuperar una parte muy grande de ese calor latente y esta recuperación de la energía reduce considerablemente la temperatura de los gases de combustión bajándolos hasta valores del orden del 45°C o inferiores, limitando así las emisiones de gases contaminantes.
En comparativa con las calderas convencionales, gracias a esta tecnología las calderas de condensación consiguen un ahorro en torno al 25-30% en el consumo de energía y se reducen hasta en un 70%, las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y dióxido de carbono (CO2). Generalmente, la mayoría de calderas de condensación del mercado alcanzan la Clase 5 en cuanto a emisiones de NOx (máxima clasificación según EN 297/A).
Las calderas de gas de condensación (las temperaturas que pueden descender hasta los 30°C) permiten la utilización de la parte de calor sensible que se pierde por los humos de la combustión, reduciendo de manera significativa las pérdidas relacionadas por este aspecto en el proceso de la combustión.
3. Cómo funcionan las calderas de gas natural de condensación.
El principio de funcionamiento de este tipo de calderas se basa en el proceso de condensación: un cambio de fase de una sustancia en estado gaseoso (vapor) a estado líquido. Este cambio de fase genera una cierta cantidad de energía llamada «calor latente«. El paso de gas a líquido depende, entre otros factores, de la presión y de la temperatura. La condensación a una temperatura dada conlleva una liberación de energía, así el estado líquido es más favorable desde el punto de vista energético.
4. Rendimientos de una caldera de condensación.
Para entender mejor el funcionamiento de las calderas de condensación, explicaré los términos PCI y PCS.
PCI: Poder calorífico inferior. Indica la cantidad de calor que se puede producir con una cierta cantidad de combustible (sólido, líquido o gaseoso). Con este valor de referencia los productos de combustión están disponibles en estado gaseoso.
PCS: Poder calorífico superior. Contiene, en comparación con el poder calorífico inferior, un porcentaje de energía añadido en forma de calor por condensación del vapor de agua, el llamado «calor latente».
La caldera de condensación debe su denominación al hecho de que, para producir el calor, utiliza no sólo el poder calorífico inferior PCI de un combustible sino también su poder calorífico superior PCS. Hasta la entrada de la Directiva Erp (normativa que afecta a las calderas de condensación), para todos los cálculos de rendimiento de calderas, las normas europeas y española han utilizado clásicamente como referencia el PCI. Utilizando el PCI para definir el rendimiento de una caldera de gas de condensación, conseguimos rendimientos superiores al 100% gracias a la recuperación del calor latente que representa aproximadamente el 11 %.
Con la aplicación de la Directiva ErP, el criterio de definición de rendimientos ha cambiado, empleando como referencia para el cálculo el PCS (incluyendo ya el calor latente disponible por el cambio de fase al producirse la condensación del vapor de agua contenido en los humos de la combustión). Con gas natural, la parte de calor por condensación (calor latente) es del orden del 11 % en relación al PCI. Este valor no puede aprovecharse en calderas que no sean de condensación. La caldera de gas por condensación permite la utilización continua de este potencial de calor, gracias a la condensación del vapor de agua presente en los humos.
5. Ventajas de instalar una caldera de gas de condensación.
Alta eficiencia energética: llegando a alcanzar el 105-110% de rendimiento frente a las convencionales con valores entre 70-80%.
Ahorro en las facturas de gas: Ahorras más de un 25% en tu factura de gas. Una caldera de condensación proporciona un ahorro de alrededor de un 25% den la factura del gas. Su capacidad de aprovechar gran parte del calor que se pierde en forma de vapor de agua en el humo de la combustión genera un rendimiento extra que permite consumir entre un 15 y un 30% menos de gas según el tipo y uso de instalación.
Reducción de las emisiones: Las calderas de condensación reducen hasta en un 70%, las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y dióxido de carbono (CO2). Sus emisiones de dióxido de nitrógeno (NOx) son muy bajas, pudiendo alcanzar 20-30 mg/kWh. Por tanto, la sustitución paulatina de calderas más antiguas por calderas de condensación en España, ayudaría a reducir las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero, y a evitar efectos nocivos para la atmósfera y la salud pública.
Mejor regulación en función de la demanda: Las calderas de condensación se adaptan a la demanda en cualquier rango de funcionamiento del equipo. La potencia mínima es muy baja, y eso hace que estén funcionando sin paradas, obteniendo un ahorro considerable.
Más silenciosas: Las calderas de condensación funcionan sin paradas por lo que evitamos el continuo sonido “explosivo” de encendido y apagado. Además, el ventilador que inyecta la mezcla de aire-gas es modulante, por lo que se adapta a la cantidad de combustible que quemamos.
6. Fotografías de esta instalación de Caldera de Gas de Condensación en Almazora.




Los instaladores de calderas de gas de condensación son profesionales especializados en la instalación, mantenimiento y reparación de este tipo de sistemas de calefacción. Las calderas de gas de condensación son una opción cada vez más popular debido a su alta eficiencia energética y su bajo impacto medioambiental.
Para poder elegir la mejor caldera de condensación o, al menos, la que mejor se adapte a nuestras necesidades y bolsillo, tendremos que comparar entre una lista de factores cuantitativos y cualitativos que podemos consultar tanto en la etiqueta energética como en la documentación técnica de la caldera.
Si estás pensando en instalar una caldera de gas de condensación, es importante que contrates a un instalador cualificado y con experiencia. Un buen instalador podrá asesorarte sobre el mejor tipo de caldera para tus necesidades y presupuesto, y se asegurará de que la instalación se realiza correctamente y de acuerdo con la normativa vigente.
Desde IMPLICA-T, os recordamos que, nuestro Departamento Técnico de Instalaciones, es la garantía de que cada proyecto se efectúa con excelencia en la ejecución técnica, donde la calidad y eficiencia de los sistemas, son nuestros sellos distintivos. Pregúntanos por la opción más apropiada para tu caso concreto y te asesoraremos.
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