Impulsando la Descarbonización
1. A QUÉ NOS REFERIMOS CON DESCARBONIZACIÓN
La descarbonización es un proceso progresivo de reducción de nuestras emisiones de carbono a la atmósfera. Estas emisiones, principalmente de dióxido de carbono, son consecuencia de la actividad humana y la manera en que producimos nuestra energía, así como la ganadería y la agricultura intensivas. Si conseguimos reducir dichas emisiones y alcanzar las llamadas cero emisiones netas, estaremos dando un paso muy importante en la lucha contra el calentamiento global.
2. CÓMO PODEMOS AYUDAR A LOGRAR LA DESCARBONIZACIÓN
Para conseguir ser neutros en carbono es de vital importancia la implicación de la sociedad, de los gobiernos y de las grandes empresas. Son necesarias tanto políticas gubernamentales que hagan realidad una economía baja en carbono como iniciativas para favorecer la innovación y el desarrollo sostenible. Todo ello sin olvidar que todas las energías, especialmente las limpias y renovables, juegan un papel muy importante en la transición energética y que debe primar el principio de neutralidad tecnológica.
Son muchos los sectores desde donde podemos impulsar una descarbonización eficiente. Residenciales, industriales o transportes son solo unos ejemplos. Entre todos podemos conseguir una reducción progresiva de las emisiones de CO2. Estas son algunas claves para conseguir la neutralidad de carbono:
- Fomentar la movilidad sostenible en todos los ámbitos, pero especialmente en el privado.
- Establecer ayudas y apoyos al sector industrial para avanzar en la transición energética.
- Promover el consumo responsable y una alimentación más sostenible, menos dependientes de la ganadería y agricultura intensivas.
- Impulsar nuevos desarrollos tecnológicos relacionados con la captura, uso y almacenamiento del carbono (CCUS), así como las llamadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN)
- Desarrollar proyectos de I+D centrados en la creación de nuevos negocios de bajo carbono.
- Potenciar un plan de rehabilitación de edificios para reducir emisiones, apoyado en el uso de energías limpias como la energía solar, la energía hidráulica, la energía eólica o la energía geotérmica.
3. LA DESCARBONIZACIÓN EN LA INDUSTRIA
La descarbonización de los procesos productivos se encuentra actualmente en boca de todos. Se trata de un proceso continuo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. La UE se ha propuesto cumplir con el compromiso de ser neutros en emisiones de carbono antes de 2050, lo que no va a ser tarea fácil para nadie y menos para el sector agroalimentario. Exige desplegar tecnologías sin emisiones en todos los sectores incluido el agroalimentario, desde la ganadería y agricultura hasta la industria, transporte y la distribución.
Un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero proceden de los sistemas de producción de alimentos. La producción agrícola, el uso de la tierra, la transformación y cadena de suministro (retail, packaging, transporte…) y, el consumo de alimentos son algunas de las actividades donde se generan más emisiones globales de gases de efecto invernadero en el sector agroalimentario.
3.1. Descarbonización de los sectores agrícolas y ganaderos
En España, el sector con más peso en el global de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEIs) en 2018 fue el del transporte (27%) seguido de las actividades industriales (19,9%), la generación de electricidad (17,8%) y la agricultura (11,9%). Por gases, el CO2 suponía un 81% de las emisiones totales de GEI, seguido del metano (12%).
En las estadísticas, el sector “Agricultura” (que incluye también la ganadería) supuso el 11,9% del total de las emisiones ese año. Las actividades ganaderas fueron responsables del 67% de las emisiones de este sector, y cerca del 8% de las totales en España. En cuanto a las emisiones de las actividades ganaderas un tercio correspondían a la gestión de estiércoles y dos tercios a la fermentación entérica. Los datos son representativos de la situación actual en 2022 al haberse producido tan solo ligeras variaciones.
Las principales estrategias y líneas de innovación en materia de descarbonización serían:
- Desarrollo de nuevos (bio)fertilizantes con menor huella ambiental.
- Mejora de las técnicas de aplicación de productos fertilizantes al suelo.
- Gestión y tratamiento de deyecciones ganaderas para prevenir la emisión de metano. Valorización en forma de biogás, biometano, etc.
- Reducción de emisiones de metano de la digestión de rumiantes (fermentación entérica).
- Uso de combustibles renovables y eficiencia energética en maquinaria agrícola.
- Reducción de la quema residuos agrícolas.
3.2. Descarbonización de industrias agroalimentarias, transporte y distribución
Los GEI (gases de efecto invernadero) generados por las industrias alimentarias se deben principalmente al consumo de energía, bien de forma directa debido al uso de combustibles fósiles (gas natural, gasóleo…) o bien indirectas asociadas a la compra de electricidad generada por terceras empresas. Otras emisiones GEI mucho menos significativas corresponden a gases refrigerantes como los hidrofluorocarbonos (HFCs).
Las estrategias de descarbonización e innovaciones en las que se puede actuar se centran en:
- Abastecimiento sostenible de materias primas con reducida huella de carbono: Seleccionar proveedores que pueden demostrar una menor huella de carbono es una tendencia en el sector de industrias agroalimentarias. La utilización de las herramientas de cálculo de la huella de carbono es cada vez mayor en el sector. Las industrias alimentarias son pioneras en el uso de estas herramientas (GHG Protocol, ISO 14067, ISO 14040, PAS 2050) con el objetivo de comprender, cuantificar, y reducir sus emisiones de GEI a lo largo del ciclo de vida del producto.
- Diseño de alimentos con reducida huella ambiental: En el horizonte del 2050, bien por autoexigencia de las propias industrias alimentarias o bien por parte de la administración, clientes o consumidores finales, crecerá en el sector el diseño de alimentos teniendo en cuenta su huella de carbono ante la creciente demanda de los consumidores y sociedad en general por alimentos obtenidos de manera sostenible.
- Desarrollo de productos análogos a los de origen animal (plant based): El crecimiento de la demanda de proteína animal debido a los cambios en los modelos de consumo en algunos países y la previsión de incremento de la población mundial de un 34% de aquí a 2050, junto con la mayor sensibilidad medioambiental de los consumidores y aspectos asociados a la salud, ha acelerado el interés por proteínas vegetales u otras alternativas que en general presentan una menor huella de carbono que sus análogos de origen animal.
- Eco-diseño de envases y embalajes. En el diseño de un envase disruptivo se implican a todos los agentes de la cadena de valor, hasta el consumidor final, con el fin de conseguir su viabilidad técnico – económica y una reducción de las emisiones de GEI.
- Reciclado de envases. Según la Estrategia Europea para el Plástico en una Economía Circular, para el año 2030, todos los envases de plástico existentes en el mercado comunitario deberán ser reutilizables o poder ser reciclados de manera rentable. Esta exigencia debería contribuir a reducir el impacto medioambiental de los envases a nivel de emisiones de CO2.
- Ahorro y uso eficiente de la energía en la industria. El ahorro y la eficiencia energética constituye una de las principales estrategias para reducir de manera rápida la huella de carbono de las empresas y productos. Cambios en los procesos, mejoras en la eficiencia de los equipos de producción, sistemas de monitorización y control, etc.
- Uso de energías renovables en la industria. La integración de energías limpias y renovables como la energía fotovoltaica, térmica, biomasa sólida, etc. en las industrias agroalimentarias desplazan las emisiones de CO2 fósil asociadas al consumo de electricidad y combustibles tradicionales.
- Valorización energética in situ de residuos y autoconsumo. Se generan multitud de subproductos, residuos y aguas residuales que cuando no pueden ser aprovechados en aplicaciones de más valor añadido pueden convertirse en fuentes de energía renovable en forma de combustibles gas o sólidos para autoconsumo.
- Transporte y logística sostenible. La logística constituye uno de los grandes capítulos de la sostenibilidad medioambiental en el sector agroalimentario dada su capacidad para reducir las emisiones de gases a la atmósfera y el gasto energético en todos los eslabones del proceso de distribución alimentaria: desde la recogida de los productos en sus puntos de origen hasta su llegada a la tienda o al hogar de los clientes.
- Reducción de pérdidas y desperdicio alimentario: Las pérdidas y el desperdicio de alimentos tienen un enorme impacto ambiental, ya que representa aproximadamente el 6 % del total de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE y supone una carga innecesaria para los recursos naturales limitados, como el uso de la tierra y el agua.
4. CÓMO AYUDAMOS DESDE IMPLICA-T A DESCARBONIZAR UNA EMPRESA
La sostenibilidad y la descarbonización son desafíos cruciales para las empresas. En IMPLICA-T somos conscientes de la importancia de acompañar a nuestros clientes en estos retos. Por ello, hemos adoptado una estrategia especializada en energías renovables y en soluciones para la transición sostenible.
Uno de nuestros principales desafíos es encontrar nuevas tecnologías y perfeccionar las existentes para apoyar a las pequeñas y medianas empresas en su proceso de descarbonización.
Muchas de estas empresas desconocen su situación actual y necesitan orientación para reducir sus emisiones de manera efectiva.
4.1. Cuáles son nuestras medidas para reducir el impacto ambiental y promover la transición hacia una economía baja en carbono.
- Avanzar como entidad sostenible, aplicando actuaciones que pueden servir de referencia, como el consumo de energía eléctrica de origen renovable, el establecimiento de acuerdos de energías limpias y la promoción y fomento de proyectos de reforestación.
- Acompañar a nuestros clientes en su proceso de descarbonización, estableciendo objetivos específicos que ayuden a la descarbonización, asesorando y aportando soluciones de financiación sostenible.
- Ofrecer oportunidades de ahorro e inversión ESG (“Inversor socialmente responsable”, con proyectos de energías renovables y de nuevas y eficientes tecnologías, impulsando el emprendimiento. Se trata de una nueva conducta que apuesta por empresas comprometidas con el medio ambiente, con la sociedad y con las buenas prácticas de gobierno corporativo.
- Trabajar para una sociedad sostenible y cohesionada, colaborando con voluntariado en programas de impacto social y acompañando con una gestión social de la vivienda.
- Involucrar a los clientes, fomentando prácticas sostenibles, según cada empresa.
- Establecemos alianzas con terceros para complementarnos y ofrecer más soluciones sostenibles a nuestros clientes.
Nuestra estrategia de sostenibilidad en IMPLICA-T, se basa en la inversión especializada en soluciones sostenibles y renovables, demostrando nuestro compromiso firme con la descarbonización y el desarrollo sostenible.
A través de la implementación de prácticas sostenibles y la promoción de tecnologías más limpias, nos posicionamos en la vanguardia en el ámbito de la sostenibilidad, reforzando nuestro papel como líderes en la transición hacia una economía baja en carbono. Ofrecemos asesoramiento y apoyo a nuestros clientes en su transición hacia la sostenibilidad, tanto si son empresas como particulares. Nos comprometemos con la transparencia y divulgamos información sobre nuestro desempeño en sostenibilidad y descarbonización, además de adoptar prácticas sostenibles con el uso de las energías renovables y la promoción de una cultura corporativa empresarial de responsabilidad ambiental.
5. IMPULSANDO LA DESCARBONIZACIÓN
Para alcanzar los objetivos de descarbonización antes del 2030, es vital el impulso a los gases renovables, como el biometano o el hidrógeno. Estos gases permiten llevar la descarbonización a sectores difícilmente electrificables como la industria o el transporte.
5.1. El Biometano.
El Biometano es una energía verde con balance nulo de emisiones que es totalmente intercambiable por el gas natural, por lo que puede distribuirse a través de la infraestructura gasista existente y emplearse con las mismas aplicaciones energéticas en hogares, industrias, comercios y también para movilidad en el transporte, contribuyendo a la descarbonización.
Su principal valor reside en que sus posibilidades de desarrollo son especialmente palpables en sectores de difícil electrificación por la naturaleza de sus actividades y en que permite el aprovechamiento de multitud de residuos, solucionando el problema de gestión existente en España e impulsando, por tanto, la economía circular.
Destaca en este sentido y en el cuidado del medio ambiente, ya que resuelve el desafío medioambiental de las emisiones contaminantes asociadas a la gestión de residuos, cuyo gas generado se liberaba hasta el momento a la atmósfera.
En España se calcula que, al menos, un 40% de las emisiones de CO2 no tienen una alternativa sostenible y, por eso, los gases renovables ofrecen una opción muy eficiente.
5.2. Hacia el Hidrógeno Verde.
El hidrógeno verde o renovable se consigue principalmente mediante electrólisis, que consiste en la separación del hidrógeno del oxígeno que hay en el agua a través de electricidad renovable. Lo más determinante es que este proceso se alimenta en su totalidad por energía renovable, por lo que no genera ningún tipo de emisión contaminante a la atmósfera y es el hidrógeno más limpio y sostenible.
Constituye una solución sostenible clave para la descarbonización de la economía, y es parte de la solución para lograr la neutralidad climática en 2050 fijada en el Pacto Verde europeo.
El objetivo es impulsar el desarrollo de nuevos mercados para consumos directos en industria, inyección en la red de gas para su comercialización con garantías de origen, movilidad o producción de derivados del hidrógeno (amoníaco, metanol, etc).
En las últimas décadas, el calentamiento global, consecuencia principalmente de la emisión de gases de efecto invernadero, ha pasado de ser una amenaza a convertirse en una realidad que debemos afrontar todos juntos. Afortunadamente, tanto las empresas como los particulares hemos tomado consciencia de ello, y se están produciendo avances importantes para revertir esta situación. Por ello, el futuro pasa por alcanzar una economía más sostenible, y la descarbonización va a jugar un papel fundamental para conseguirlo.
La transición energética va a ser nuestra gran aliada en este sentido, y poco a poco vemos cómo surgen nuevos vectores energéticos como el hidrógeno renovable o combustibles cada vez más sostenibles, como los combustibles sintéticos o los biocombustibles. Todo ello posible gracias al protagonismo, cada vez mayor, de las energías renovables dentro el mix energético, sin dejar de lado una mayor presencia del gas natural frente al petróleo.
6. IMPORTANCIA DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES PARA LA DESCARBONIZACIÓN
La descarbonización se ha convertido en un objetivo esencial en la lucha contra el cambio climático y la preservación del medio ambiente. La reducción de las emisiones de carbono es fundamental para evitar los efectos devastadores del calentamiento global y promover un futuro sostenible.
En este sentido, la utilización de energías renovables desempeña un papel fundamental en la descarbonización. Las fuentes de energía renovable, como la solar, eólica, hidráulica y la geotérmica, no emiten gases de efecto invernadero durante su funcionamiento, a diferencia de los combustibles fósiles. Esto las convierte en una alternativa limpia y eficiente para satisfacer nuestras necesidades de energía.
En particular, la energía fotovoltaica, que se obtiene a través de la transformación de la luz solar en electricidad, desempeña un papel destacado en la descarbonización. Los paneles solares fotovoltaicos son capaces de aprovechar la energía del sol de manera directa y convertirla en electricidad sin emitir gases contaminantes ni generar residuos tóxicos.
La importancia de la energía fotovoltaica radica en su capacidad para producir electricidad de manera renovable y sostenible, reduciendo así nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Además, la instalación de sistemas solares fotovoltaicos en hogares, empresas e industrias permite generar electricidad de forma autónoma y descentralizada, lo que contribuye a la seguridad energética y a la reducción de las emisiones de carbono.
La utilización masiva de la energía fotovoltaica tiene claros beneficios en términos de sostenibilidad ambiental. Además de la reducción de emisiones de carbono, su uso contribuye a la mejora de la calidad del aire, al disminuir la contaminación atmosférica y la dependencia de los combustibles fósiles. Asimismo, favorece la mitigación del cambio climático y el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de reducción de emisiones.