Instalación de Aerotermia en Alcora
Aerotermia
La Aerotermia es un Sistema de Climatización mediante bomba de calor, que emplea en su funcionamiento un circuito frigorífico. La bomba de calor toma la energía térmica del entorno natural (aire, agua o tierra) y la transfiere a un líquido refrigerante mediante un intercambiador. A continuación este líquido se ve forzado a cambiar de estado mediante un compresor. El aumento de temperatura conseguido con el cambio de estado se emplea para calentar un flujo de agua que es el que transporta el calor al interior del recinto. Este proceso se puede invertir para extraer el calor interior, convirtiéndose así también en un sistema de refrigeración.
Es decir, la Aerotermia se puede utilizar tanto para generar calor como para generar aire frío.
Dado que la aerotermia no consiste en generar calor, sino en transportarlo, se trata de un sistema de muy bajo consumo capaz de aportar más energía térmica que la energía eléctrica que consume.
Cómo funciona la Aerotermia
La Aerotermia es el sistema de climatización más eficiente de cuantos existen, ya que en lugar de generar energía por procesos químicos, se limita a extraerla del aire exterior, donde es ilimitada. Para ello se utiliza una bomba de calor.
Hay que tener en cuenta que, independientemente de que nosotros sintamos frío o calor, el aire que nos rodea siempre contendrá energía térmica. Incluso en el peor de los escenarios invernales que podemos imaginar, el aire contendrá calor, por muy contraintuitivo que pueda parecernos.
Es un hecho físico que los cambios de estado de la materia, de líquido a gaseoso y viceversa, están relacionados con la presión y la temperatura.
Imaginémonos, por ejemplo, que ponemos al fuego una olla exprés llena de agua. El agua irá aumentando su temperatura hasta que, al llegar a un punto, romperá a hervir. En ese momento el agua de la superficie comenzará a evaporarse, es decir, cambiará su estado de líquido a gaseoso. Si se tratase de una olla abierta, ese vapor escaparía y se extendería por toda la cocina, pero como en este caso no tiene salida, porque estamos usando una olla exprés, la presión en el interior aumentará enormemente. Al aumentar la temperatura hemos logrado aumentar la presión.
Lo interesante es que el proceso funciona en ambos sentidos. Es decir, si en lugar de colocar el agua al fuego, aumentásemos su presión de forma mecánica (con un compresor), la temperatura del agua también aumentaría. Así pues, nos encontramos con que aumentando o reduciendo la presión, podemos hacer que un fluido aumente o disminuya de temperatura.
La aerotermia se vale de este principio a través de una Bomba de calor, que es una máquina térmica capaz de invertir el flujo natural del calor; es decir, de hacer que la zona más fría (el exterior) ceda calor a la zona más cálida (el interior de nuestra vivienda).
Cómo funciona la Bomba de calor
La bomba de calor absorbe el aire exterior mediante un ventilador y lo introduce en un evaporador. Un evaporador no es más que un conjunto de conductos por los que fluye el refrigerante, que es el auténtico protagonista de esta aventura. Al principio este refrigerante está muy frío, más frío que el aire exterior; pero a medida que circula por los tubos que están en contacto directo con el aire aspirado, empieza a calentarse.
El refrigerante tiene unas características muy particulares. Una de ellas es que es capaz de cambiar de estado a muy baja temperatura. De hecho, a medida que circula por el evaporador, los pocos grados que ha tomado prestados del aire exterior le sirven para convertirse en gas. Ese gas es introducido a continuación en un compresor. Aquí se aumenta la presión de forma mecánica, con lo que el gas aún se calienta mucho más gracias al principio físico que hemos explicado antes. Al salir del compresor, el gas, que hace un momento había emprendido su camino como un fluido tremendamente frío, ya tiene más de 35ºC, lo suficiente como para alimentar a un suelo radiante, por ejemplo.
Compresor de una bomba de calor aerotérmica
Válvulas de expansión
El vapor avanza ahora por otro conducto hasta introducirse en un condensador. En este punto se da el proceso inverso al del primer paso. En el condensador es una corriente de agua la que circula entre los tubos por los que avanza el gas caliente. Una vez más, la temperatura del gas y la del agua que fluye alrededor tienden a equilibrarse, solo que esta vez es el gas el que la pierde y el agua que fluye alrededor la que la gana.
A partir del condensador, ya tenemos agua caliente. Ahora podemos aprovecharla para hacer funcionar un suelo radiante, o bien podemos almacenarla como agua caliente sanitaria (ACS). En cuanto al gas refrigerante, el héroe de esta historia, como su temperatura ha descendido, ha vuelto a cambiar de fase y ya es de nuevo un fluido. El último paso es hacerlo circular por una válvula de expansión, que no es más que un mecanismo que libera parte de la gran presión que habíamos introducido en el circuito con el compresor. Al salir, el refrigerante vuelve a ser un líquido gélido a baja presión, dispuesto a reiniciar el ciclo aerotérmico; es decir, a «robar» calor del aire exterior para cederlo al interior de la vivienda.
Fotos de esta instalación de Aerotermia en una Vivienda de Alcora
Depósito de Inercia y Vaso de expansión
Unidad Exterior
Acumulador de Agua (ACS)
Una energía doblemente limpia
La Aerotermia, además de ser una tecnología que utiliza energías renovables, otra de las grandes ventajas es que para su funcionamiento no hacen falta productos contaminantes ni inflamables. Se trata de un proceso muy limpio que se da en el interior de un circuito cerrado. Además, en el caso de las bombas de calor aerotérmicas monobloc, dicho circuito no se introduce en ningún momento en nuestra vivienda, por lo que no hay riesgo de desperfectos por fugas.
Una bomba de calor es además un módulo cerrado en la que todos sus componentes vienen ensamblados de fábrica. Así pues, no es necesaria la manipulación por parte de los instaladores, lo cual facilita mucho su instalación y hace que cualquier instalación de calefacción pueda adaptarse rápidamente a la aerotermia (suelo radiante, radiadores, fancoils, sistemas híbridos con calderas tradicionales o geotermia, placas térmicas solares…).
Desde IMPLICA-T os recomendamos la Aerotermia con Fotovoltaica por su eficiencia, sostenibilidad y capacidad de reducir costos a largo plazo. Creemos que es la opción más inteligente y comprometida con el medio ambiente para aquellos que buscan una solución de calefacción y agua caliente rentable y respetuosa con el planeta. Sigue leyendo y verás por qué te recomendamos esta tecnología combinada con fotovoltaica.
Aerotermia con Fotovoltaica
En IMPLICA-T nos esforzamos por ofrecer a nuestros clientes las soluciones más eficientes y sostenibles para sus necesidades energéticas. Es por eso que, al investigar y evaluar diferentes opciones, hemos llegado a la conclusión de que la Aerotermia con fotovoltaica ofrece numerosos beneficios en comparación con la aerotermia con energía eléctrica.
La aerotermia es una tecnología que utiliza el calor del aire ambiente para generar energía térmica, la cual se utiliza para calentar el agua o el aire de una vivienda o edificio. Esta tecnología es altamente eficiente y respetuosa con el medio ambiente, ya que aprovecha una fuente de energía renovable y gratuita: el aire.
Sin embargo, la aerotermia con energía eléctrica requiere de una conexión a la red eléctrica para funcionar, lo que implica un consumo de energía eléctrica adicional. Esto puede suponer un gasto bastante significativo en algunos casos, ya que la energía eléctrica no siempre es económica ni proviene de fuentes renovables.
En contraste, la aerotermia con fotovoltaica combina la tecnología de la aerotermia con la energía solar fotovoltaica. En este tipo de sistema, los paneles solares fotovoltaicos generan electricidad a partir de la radiación solar, la cual se utiliza para alimentar el compresor y otros componentes de la bomba de calor de la aerotermia. De esta manera, se elimina la necesidad de conexión a la red eléctrica y se reducen significativamente los costos de operación a largo plazo.
Además, al utilizar energía solar renovable, se reduce el impacto ambiental y se contribuye a la lucha contra el cambio climático.
La aerotermia con fotovoltaica también ofrece mayor autonomía y fiabilidad, ya que la energía generada por los paneles solares es almacenada en baterías, lo que permite mantener el funcionamiento de la aerotermia incluso en situaciones de corte de energía.
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